Aquí os presento los tres principales problemas por los cuales los coches eléctricos no son más baratos. Estos problemas, poco a poco, se van resolviendo, y esperemos que dentro de cinco años estén todos solucionados.

Problema # 1: Los fabricantes de automóviles han realizado una gran inversión y casi un centenar de años en el desarrollo del motor de combustión interna, y no quieren (o no pueden ni siquiera imaginar cómo hacerlo) abandonar las inversiones e invertir en una nueva tecnología.
Solución: “Sólo” ha sido necesaria una crisis mundial, con una multiplicación de los precios del petroleo, para que los consumidores nos diésemos cuenta de la importancia de los coches con bajo consumo.
Problema # 2: Las baterías no pueden almacenar energía de forma tan eficiente como los combustibles fósiles. Son pesadas, voluminosas y proporcionan mucho menos energía por unidad de peso que la gasolina, etanol o el hidrógeno.
Solución: El EV1 se sobrepuso a este problema por ser un coche verdaderamente minúsculo, y tener una baja velocidad máxima. Pero la distancia que se podia recorrer con él era corta. Ahora, con las baterías de ión-litio, se puede recorrer una distancia mayor, aunque todavía no tanto como con un deposito de gasolina.
Problema # 3: En llenar un tanque de gasolina se tarda cinco minutos, en recargar una batería se puede llegar a tardar hasta 12 horas.
Solución: Voy a empezar con EEStor, que dice que su ultracondensadores pueden recargarse en minutos, pero todavía la distancia que pueden recorrer no llegan a 300 millas. Los automóviles Pheonix tiene una nanotecnología basada en ion-Litio que también puede ser recargado en cuestión de minutos. Por desgracia, estas tecnologías requieren muy alta tensión, por lo que los coches no podían ser recargados en casa.
Otras de las soluciones posibles es tener estaciones de intercambio de batería (en lugar de gasolineras) Esto requeriría gran cantidad de infraestructuras, y en principio no parece que se vaya a poner en marcha.
Otra posible solución son los coches híbridos, en el que se puede cargar la batería en casa, con la electricidad, y cargar la batería mediante el motor de gasolina cuando fuera necesario.
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Sin la superación de esos obstáculos, nunca se podría obtener un coche elećtrico barato, cómodo y de producción en masa. Pero la buena noticia es que estamos a punto de superar (o, en algunos casos, ya se han superado) las limitaciones anteriores.
Visto en: Ecogeek (ingles)